Entidades

Dr. Claudio Cova: «Lo bien que estábamos cuando estábamos mal»

/Por Dr. Claudio COVA, presidente de la Federación Bioquímica de la provincia de Buenos Aires/


El 2021 va entrando en su último suspiro y pudimos comprobar, con mucha tristeza y desazón, que no sólo podemos ser campeones de la Copa América, sino también campeones en bancos fríos y aulas vacías, campeones en absurdos y universidades desiertas, campeones en improvisación e índices de mortalidad que no se condicen con un país con excelentes profesionales en gestión en salud, a los que parece sus timbres también fueron alcanzados por la ceguera y la sordera.

También somos campeones en inercia, que por definición es la incapacidad que tienen los cuerpos de modificar por si mismos el estado de reposo o movimiento en el que se encuentran.

Pero podemos ir a definiciones más profundas y menos físicas, y acá encontramos también el sentido psicológico de la inercia, definimos a la inercia como la ausencia de iniciativa, una especie de abulia o completa indiferencia.

Lamentablemente en estos dos años la inercia se transformó en otra pandemia dentro de la pandemia de Covid.

La falta de respuestas se abraza a la falta de planificación, horas de reuniones con funcionarios que no funcionan, dicho por el mismo gobierno, kilómetros de mails, de notas, de pedidos.

La inercia transformada en un frontón que devuelve todo desde la soberbia, la apatía, y muchas veces desde la ignorancia.

Quizás uno de los años más duros para FABA y todos sus federados fue este 2021, en el que a la indiferencia le respondimos con perseverancia, a la ignorancia con información, y a la indiferencia con propuestas.

Cerramos un año en el que empujamos todo el tiempo, nadando contra una corriente impiadosa e hipócrita que nos transformó de esenciales en prescindibles, de héroes en villanos, de salvadores en condenados.

Por eso estas líneas llevan de título algo que podría ser del Fontanarrosa más ácido…”Lo bien que estábamos cuando estábamos mal…”, llenándonos de nostalgia por las malas épocas, extrañando momentos tristes, añorando los golpes bajos, ponderando el maltrato, como si todo aquello que nos sometía hoy fuera la utopía a concretar.

Las cruces se marcan en un almanaque ya vacío, el tiempo que nunca perdona atraviesa los momentos y nos acorrala impiadoso.

Miramos para atrás y vemos mesadas llenas de barbijos, camisolines, guantes de nitrilo, cansancio, esperanzas gastadas y corazones vencidos.

Pero como siempre hay una luz, tenue, tibia, lejana, es la del desafío.

El desafío que nos hace mantener los brazos en alto, que cierra los puños y contrae las tripas.

El desafío que nos hace inmunes, que nos retroalimenta las ganas, el orgullo, la pasión.

El desafío como un antídoto contra la impotencia, como un bálsamo, como la clave de la superación.

Aferrémonos entonces a ese desafío, como si fuera la última tabla después del naufragio, y juntemos nuestras manos alrededor de esa tabla, ya tenemos experiencia suficiente, esa unión de nuestras manos es lo que nos mantienen a flote y seguramente nos llevará siempre para adelante, para torcer esa maldita inercia que hoy a pesar de todo, no pudo con nosotros.

Para todos los federados, para todos los colegas, para cada uno de los trabajadores que hacen de nuestras instituciones, grandes instituciones, ya sea en los Distritos como en FABA, Fundación y EMSA, les deseo lo mejor para terminar el año en paz y comenzar el nuevo año con la ilusión de un mundo un poco mejor, lleno de desafíos y en el cual podamos cambiar golpes por abrazos, siempre unidos que es la mejor forma de poder avanzar.

Categorías:Entidades

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s