Sector Público

Perú responde a la viruela símica involucrando a las comunidades afectadas

/Difusión OPS Organización Panamericana de la Salud/


Con más de 3.000 personas afectadas con la viruela símica hasta hoy, Perú es uno de los países de las Américas que más casos ha reportado desde que Europa declaró en mayo pasado un brote atípico de la enfermedad no vinculado con los países de África, donde la enfermedad es endémica.

Pero desde antes de la detección del primer caso en Perú en junio pasado, las autoridades de salud del país andino ya habían empezado a ejecutar un plan de respuesta elaborado con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El plan incluye la capacitación de profesionales de la salud en vigilancia epidemiológica, diagnostico laboratorial, y prevención y manejo de casos para la búsqueda e identificación oportuna de personas infectadas. También considera acciones de comunicación de riesgos de la viruela símica y consejos de prevención realizados en colaboración con la comunidad para que las personas tomen decisiones informadas en favor de su salud.

“El diálogo estrecho de las autoridades de salud con las organizaciones de la sociedad civil y comunitarias, ha sido una pieza fundamental de la respuesta al brote” indicó el doctor Eduardo Ortega, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades de Perú.

Los servicios de VIH se adaptan

Al igual que en otros países, el brote de viruela símica ha afectado especialmente a la población de hombres que tienen sexo con otros hombres.

La caracterización epidemiológica de casos permitió identificar la concentración en este grupo y, para abordar rápidamente la nueva enfermedad, las autoridades sanitarias aprovecharon al máximo los contactos y las redes de servicios de salud y de representantes comunitarios enfocados en la prevención y la respuesta al VIH/sida.

“Estaba claro que teníamos que hacer uso de todo el componente de prestación de servicios frente a la viruela símica”, dijo el doctor Carlos Benites, director de Prevención y Control de VIH/sida de Perú.

“Nos enfocamos en capacitar al personal asistencial de los centros de salud diferenciados para estas poblaciones, conocidos como CERITS, UAMP y Centros TAR, así como a las brigadas móviles y a los servicios comunitarios gestionados por las organizaciones, para que pudieran enfocarse en la búsqueda activa de casos y en la comunicación y entrega de información. También expandimos las brigadas móviles urbanas en articulación con la sociedad civil organizada, siempre evitando la estigmatización”, agregó.

Benites subrayó que la coordinación estrecha con más de 40 organizaciones de la sociedad civil y comunitarias, así como la diseminación de mensajes clave a través de una aplicación para personas LGBTQ+ ha permitido “alcanzar de manera firme y contundente con información preventiva a las poblaciones afectadas”.

De la mano con la comunidad y sin estigmatizar

Los representantes de la comunidad LGBTQ+ y de personas viviendo con VIH han participado activamente en la creación de los mensajes clave sobre la viruela símica y han propuesto las formas para comunicarlos en Perú. Las autoridades también involucraron a los dueños de discotecas, bares y saunas, y se les animó a colocar carteles informativos en sus instalaciones.

Julio César Cruz, de la Asociación PROSA (Programa de soporte a la autoayuda de personas que viven con el VIH), destacó que la conformación de una mesa de trabajo sobre viruela símica convocada por ONUSIDA que reúne a las autoridades de salud y a organizaciones de la comunidad, ha permitido gestionar la información desde un enfoque preventivo.

“Al inicio, los contenidos tenían algo de sesgo porque se reforzaban aspectos estigmatizadores hacia las personas con VIH y los hombres que tienen sexo con hombres, pero a partir de la conformación de la mesa, hubo una disposición muy grande para analizar y reflexionar sobre cada uno de los contenidos que se debían producir”, destacó.

Cruz está convencido de que esta práctica ha permitido que la comunicación institucional y la generada por las organizaciones de la comunidad tengan mejores resultados. “La mesa ha permitido reducir el estigma y la discriminación hacia las comunidades y también levantar las alertas, pero con un lenguaje y mensajes segmentados y adecuados”, sostuvo.

Equipos móviles llevan información a las calles, bares y discotecas 

Las brigadas móviles urbanas han sido otro de los ejes de la respuesta de Perú a la viruela símica. Tras mapear los espacios de socialización de la comunidad a ser intervenidos, los equipos – conformados por personal de salud y educadores de pares- llevaron información sobre prevención a las saunas, bares, discotecas y las calles más concurridas de Lima.

Casi cien grupos fueron desplegados en todas las regiones de Perú que han reportado casos, la gran mayoría en Lima. Hasta fines de octubre, los equipos móviles realizaron 2.426 intervenciones en espacios comunitarios, alcanzaron a 25.114 hombres que tienen sexo con hombres y esperan llegar a muchos más para fin de año.

113, una línea telefónica para despejar dudas

Una línea telefónica de ayuda sobre la viruela símica fue creada por las autoridades de salud para responder a preguntas sobre la infección, la transmisión y dónde hacerse la prueba, pero también para derivar a la persona con sospecha de infección a los centros de salud donde pueden recibir atención. La línea funciona las 24 horas del día y siete días de la semana. Hasta septiembre recibió más de 117.000 llamadas.

El Ministerio de Salud también habilitó canales de mensajería instantánea y un correo electrónico para despejar dudas. Por otro lado, ha comenzado a implementar recientemente el aplicativo móvil Qatipay para apoyar en el seguimiento de contactos. A través de la aplicación, las personas que han tenido contacto con alguna persona con diagnóstico sospechoso o confirmado de viruela símica reciben seguimiento diario de su estado de salud y, en caso de presentar síntomas, son localizadas para hacerse la prueba.

Los otros desafíos

El doctor Alexis Holguín, director de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública de Perú, enumeró algunos de los próximos desafíos en la prevención y el manejo de la viruela símica, como el manejo de complicaciones y el seguimiento adecuado y oportuno de los pacientes.

Consideró que, ante el número limitado de vacunas, otro de los desafíos es la vacunación como herramienta complementaria de prevención, en una población específica y sin discriminar ni estigmatizar. Perú adquirió, a través del Fondo Rotatorio de la OPS, 9.800 dosis de vacunas contra la viruela símica. El país anunció recientemente que dará prioridad a las personas con VIH y a aquellos en riesgo de desarrollar gravemente la enfermedad.

Aunque el país sigue registrando casos de viruela símica, estos se han reducido en las últimas semanas. El trabajo con las comunidades afectadas debe continuar para detener el brote de viruela símica en Perú y en el resto de la región.

Categorías:Sector Público

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s